RECUERDOS...

La gente que esta al frente mío se tambalea en una lucha estúpida, mi cerebro esta sacudido, las luces se apagan, bajan su intensidad, la música chupable desaparece en mis entrañas, estoy a segundos de desaparecer del planeta, de teletransportarme, aún estoy en una cantina… de repente… cierro los ojos y empieza mi viaje…Una luz enceguedora y dejo de respirar por un instante, tan solo un instante, una vez más lo consigo…


5 y 30 de la mañana… el maldito despertador suena… se clava en mi cabeza con cada uno de sus pitidos….Me mata…ahora parece que martillan… el dolor… el dolor… el malestar, todos están confabulados en contra mía.

Recuerdos, recuerdos vienen a mi cabeza… es la enésima borrachera de mi vida… y solo tengo veinte y tantos años, soy un bebé que huye de sus problemas y de su vida. Bebiendo, haciéndose trapo de lo ebrio que puede llegar a estar. Es una época en la que me IMPORTA poco o nada si muero o vivo, TOMEMOS Y DISFRUTEMOS QUE MAÑANA MORIREMOS…los estragos de la resaca son muy violentos en mi débil organismo, a pesar del intenso dolor abdominal, de la insoportable jaqueca, del sabor a vómito en mi garganta: SONRÍO… en mi cama, me río, porque se que no puedo morir por más que lo intente. SOY INMORTAL.


Sonrío, me parece gracioso la relación de la palabra bebé y bebe, creo que los alcohólicos nos resistimos a aceptar esa triste realidad, estamos en la vida ya por nuestra cuenta, somos “adultos” con miedo, nos resistimos a aceptar que ya no tendremos más el cuidado y el afecto de cuando éramos bebés. Nuestra lucha, nuestro rechazo, ES SOLO UNA DE LAS TANTAS MANERAS de cómo se rechaza a la realidad, que es hiriente, así como la bulímica lo hace vomitando , el drogadicto volando, el obeso comiendo, nosotros lo hacemos BEBIENDO.


Recuerdos, recuerdos, de una victoria, tan mal andas, que celebras victorias ajenas, tratas de hacerla tuya, para alejarte un poquito más. Victoria, todo el mundo la quiere, pocos la obtienen, y otros somos sanguijuelas, nos contentamos con las sobras que dejan los que si la pueden tener, y bebemos en nombre de ella… No importaba si era gente conocida o no… lo importante era celebrarla.


Tengo tanto miedo, que entré a estudiar lo que contenta a muchos, menos a mí, lo novedoso, lo radical, lo único, una de esas carrera nuevas, que solo gente “pensante” puede seguir…cada vez que me preguntan… - ¿Y tu que sigues?, digo: - Ah, no lo entenderías pero con todo…Y todo el mundo se queda con cara de idiota y se dicen para sus adentros, este tipo debe de ser un genio… y en cambio, me digo a mi mismo: - Que carrera más mediocre, no haré nada con ella, solo sorprender a algunos cojudos como este que tengo al frente.


Tengo tanto miedo, que cuando llego a la Universidad, solo deseo burlarme de todos los imbéciles que estamos allí (me incluyo), que queremos “salvar al mundo de las caries”. Pero tengo tanto miedo, que me aferro a eso, no huyo, me quedó, con la sonrisa torcida que tengo, soy un maricón, no huyo, me aferro a esa mierda, espero…a ver que pasa…al menos con los estudios, tengo algo asegurado, un título, una profesión, un trabajo, casa, mujer, hijos, pañales, excrementos… aun sigo desaparecido…RECUERDOS…


La primera victoria la primera, claro que yo no participé en ella, hace tiempo que no hago deporte, solo bebo, esa es mi selección.


“Mis amigos”, mis queridos amigos, que tanta verga me valen, me dicen:


-Vamos pana, vamos a beber, pienso para mis adentros, es martes, pero eso que importa.


Recuerdos… me duele el estomago, me duele muchísimo… hago un esfuerzo… me levanto… vomito bilís y un poco de sangre… ya se ha vuelto costumbre… tenemos un club… con mis verdaderos amigos…esos que si aprecio, esos locos dementes, mis amigos de verdad…un conjunto de gente enferma, trotamundos, aprovechadores de la generosidad de sus padres. Si no haz vomitado sangre o bilis no eres un buen amigo nuestro.


Me siento pésimo, RECUERDOS… Sobre el vomitado, hago mis necesidades, abro la duchas… me siento aún ebrio, apesto, el agua caliente, remoja mi cabello y poco a poco se disuelve en el ambiente el olor a tabaco, me refriego… y pienso y RECUERDO.


“Mi pana” Gabriel, me dice : - Vamos a festejar. Yo solo asiento con la cabeza, el me dice: - Mira, que nos vamos con esas manes, señala a un parcito que están detrás de él y con el Tato, creo que también va el Ricardo.


Llegamos a Santa Teresa, para la mayoría una tienda, simple y común, para los ELEGIDOS COMO YO, el segundo hogar, caído del cielo, el paraíso de los borrachos, nos toca salir soplados, ya que Doña Laurita no esta, solo el pendejo del esposo, que me tiene pica, solo por haber vomitado fuera del inodoro, el viernes pasado.


- Y ahora que hacemos…. Ya sé, vámonos a una tienda que queda acá no más…Cerca del desvío.


Caminamos, mientras el Tato me reclama, intentando hacerme acuerdo de mi última chuma, en la que según cuenta me he portado muy mal con unas manes; yo sigo mi camino sin decir ni una palabra, solo pienso en que todos son unos idiotas, que podría estar haciendo algo más productivo, en lugar de estar con todos estos perdedores. Pero que más productivo que beber, o acaso en mi círculo social existe alguna actividad en la que no impliquen alcohol.


Llegamos por fin a la tiendita, pedimos 12 cervezas, para comenzar bien, hay gente que nunca había visto antes, pero que también pierden el tiempo como yo, el Tato le jode al Quique Reinoso, con su amor eterno, que se deje de huevadas, que la man lo usa, que es un pendejo por eso, él en cambio, me reclama a mí, me dice que la competencia, que bla bla….yo me río, alguna vez ella también me gustó , pero ahora, le recalco que me di cuenta que ella es la típica cojuda de siempre…aniñadita de mierda… claro que eso no fue lo que precisamente le dije, pero le di a entender, porque de haber sido así él me hubiera roto la trompa a puñete limpio…


Volteo a ver, converso con el resto. Pienso y analizó a cada personaje presente:


El Tato, esta medio loco, es una buena persona, “alcoholico in extremis”, me ha acolitado un par de veces, recuerdo que en una chuma me llevó a conocer a sus amigos, un grupo bien parecido a mis amigos de verdad, pero más cabreados y dispuestos a destrozar todo. Mandaban a la mierda a las mujeres, con una jerga de mendigos muy fluida y elocuente, nunca más los volví a ver.


El Tato no coge bus, prefiere caminar, no importa la hora ni el lugar, el camina, siempre he pensado en porqué lo hace, me imagino que así tiene tiempo para pensar, en sus cosas y asuntos. Me ha cargado algunas veces, y no le ha importado aquello.


El Gabriel, es también una buena persona, pero es un lame culos, solo juega a su conveniencia y es tu “amigo” cuando necesita un favor o un deber. Repite una y otra vez las materias más fáciles que se ha jalado debido a que no usa ni una pizca de su cerebro. Se cree muy pilas, porque puede conseguir los deberes o pruebas de anteriores alumnos y joderles a los profesores.


No se mucho sobre el Quique Reinoso, solo sé que esta enamorado de una man que no le para mucha bola y que el sufre por ella, del Ricardo tampoco se nada, de su enamorada, peor y de la chica rubia, cabello corto, piel blanquecina y lentes aún menos, aunque se ve muy simpática.


Una biela, dos bielas, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho…. Llega un amigo del Ricardo, se nota que tiene interés en la chica rubia, les molestan, ella solo se ríe. Me cabreo, digo para mis adentros: Otra zorra más a mi lista. Odio a las mujeres, algo grave debió haber ocurrido para que así sea. Yo ya sé lo que aconteció.


Nueve, diez, once y doce….que rico…sabrosa chuma…. Otra vez a las puertas de ella..un deleite para mí. El Ricardo se para y grita: - Están invitados a mi boda. Todo el mundo ríe. Yo conversó con el amigo del Ricardo, le pregunto que es lo que se trae con la chica rubia:


- Con la Pamela…. Me dice. – Nada serio, solo hemos vacilado un par de veces.


Pamela. Al fin se su nombre. Todas se llaman Pamela digo a mi interior. Dejo de conversar con este imbécil, obtuve de él lo que quería, lo usé para mi beneficio, ya no me hace más falta. Me acerco donde ella:


- Quieres una biela, le digo, estoy nervioso, pero ya no tanto, porque medio ebrio, ya tengo algo de valor, me la acepta. Converso. Ya vamos 2 jabas, hago una llamada, pido que me den haciendo el deber para el día de mañana, regreso y grito en medio de la tienda:


- Esto esta muy hablado, algo mas fuertecito a de ser. Las sonrisas se hacen presentes una vez más, en los rostros de todos. Soy aceptado por aclamación popular, con el alcohol, me vuelvo un DIOS, indestructible, único, estoy en mi medio natural, no sirvo para nada más.


Recuerdos…. Salgo de la ducha… Me siento en un filo de la baldosa, la cabeza aún me da vueltas, miro el techo, no le encuentro sentido a lo que hago… Miro el foco, me lastima, inmediatamente dirijo mi mirada al suelo, mucha ropa tirada y mi cuerpo desnudo, acto seguido, mi sistema nervioso, un poco estimulado gracias al duchazo, me permite percibir un dolor, volteo a ver y contemplo mi rodilla, pequeñas marcas de algún raspón, de seguro me caí ebrio una vez más, un dolor más, me he quemado un dedo con el cigarrillo, un dolor más, una vez más se hace presente el vómito. Me pongo la ropa, hago un intento al peinarme y ponerme decente, me acuesto, todo gira, todo gira, en mi habitación, todo gira. Intento recordar como carajos llegué a la casa, la última imagen que tengo es de la chica rubia, pidiéndome que me calmara, pero con unas palabras muy tiernas, que bonita mirada… De repente, se abre violentamente la puerta, es mi madre, esta llorando y se acerca rápidamente mi lado:


- Como es posible….. Otra vez ebrio, vas a destrozarte la vida, tienes que cambiar, te vas a morir, me haces sufrir…… En medio de su llanto y sollozos, más RECUERDOS.


Recuerdos…. La conversación avanza… bebo como loco. Aún trato de conservarme conciente. Lo logro con mucho esfuerzo. Una de mis últimas imágenes, antes de morirme, ella me dice: - Ahora que te conozco, espero que el día de mañana, me saludes y no te hagas el loco, mientras me apunta con el cuchillo que había llevado para matar a unas palomas, para los “estudios de alto nivel científico” que llevamos a cabo en nuestra universidad, se lo encargué, no quería matarme ese día, luego de conocer a ese ángel.


- La lavacara, esta a su disposición muchachos, unas horas antes estaba llena de sangre de paloma, ahora de vomitado de unos perdedores.


Y a la final, consigo una vez más, lo que siempre busco en cada borrachera: MORIR.. Pienso que la muerte es así. Los que han sido operados alguna vez han tenido el privilegio de morirse. Es igual con la borrachera, la anestesia te hace desaparecer, el trago también lo hace. Dejas de existir. No recuerdas nada de lo acontecido en esos momentos. Por unos segundos tocas el cielo. Solo tienes imágenes de esos momentos. Veo a todos ebrios sobre la mesa, y me veo abrazado de la chica rubia, ella me repite al oído: - Cálmate. Por favor, cálmate…

Para acto seguido, como acto de magia, aparecer en mi cama, con el maldito despertador sonando, vuelvo a la vida…

3 comentarios:

mauflagrum

1 de mayo de 2008 9:04

chevere el relato... falta un poco más de coherencia entre idea e idea, y el lenguaje es un poco repetitivo, aunque para el estilo que quieres plasmar, le queda de uvas... el nombre TATO es muy gay para mi gusto, en fin... continuo leyendo careverga

mordecai

27 de agosto de 2008 22:05

El autor ha eliminado esta entrada.
mordecai

27 de agosto de 2008 22:05

no se leee nada.... me da calambre al ojo!!!!!!!!!!!!!!!!!!

me dan ganas de culearte por mediocre...