PRISIÓN SEXUAL

Muchas veces, en la soledad de mi cuarto, en mi cuchitril personal, luego de haberme masturbado un par de veces para calmar mis ansias, empiezo a analizar los sucesos de mi vida… Han transcurrido más de 20 años, desde que aquella sonrisa malévola, se hizo presente en mi vida; una vez más, el insomnio se apodera de mi, una vez más, las lágrimas me ganan…

Mi nombre es, ISMAEL LOGROÑO. Nací un 29 de octubre, en la Maternidad Isidro Ayora, de Quito. Mi madre me contaba, que a diferencia de la mayoría de niños, yo excedí mi estancia en el vientre materno, mi nacimiento se esperaba para finales de septiembre, supongo que desde el momento de mi concepción entendí la naturaleza mi existencia, es por esta razón que me resistí y batallé durante un mes, para así evitar mi alumbramiento. La cesaría fue una decisión sencilla de ser tomada, por el Dr. Álvaro Ortiz, muy amigo de la familia y de mi padre, debido a que se detectó que el cordón umbilical se encontraba asfixiándome, sin embargo y para sorpresa de todos, el bebé no presentaba ningún síntoma de estrés o desesperación, una de las enfermeras, luego de la primera nalgada, dijo en tono de broma:


- Parecería, que este bebé no deseaba en verdad nacer, tanta batalla que nos dio en este último mes….

El pequeño Ismael, creció rodead

o de domésticas, perros, muchos juguetes, primos agresivos y siendo víctima (o a lo mejor beneficiado) de dos violaciones. Que extraña que resulta muchas veces la vida, ya que esta no es la típica historia en la que un pariente del género masculino, es el culpable de dicho acto…


- Abran la puerta, déjenme entrar… que están haciendo. Los gritos de primo, retumbaban el pasillo de la casa vecina…


- Candida, Candida, no me quieren abrir la puerta. Ni bien escucho este comentario la Candy (que en paz descanse, gran empleada, de Esmeraldas, una negra espectacular, que años después llevó a cabo la tercera y última violación de la que he sido víctima en mi vida), que para entonces bordeaba los 14 años, se dirigió a la puerta de la habitación, donde mi primo intentaba entrar desesperadamente, dentro de la cual, me encontraba junto a mi prima…


- Carajo muchachos malcriados, que andan haciendo…Abran esa puerta…


Unos instantes antes, mientras jugábamos a la rayuela, mi prima de 7 años sin explicación alguna, me tomo de la mano y echamos a correr dentro de la casa, sin entender lo que ocurría, me llevó a la habitación y puso seguro en la puerta, para acto seguido, pedirme que me bajara los pantalones...


- Ismael, lo estas haciendo mal, tu pichon tiene que ir entre mis piernas, me entiendes…y así no se besa…

- Abran esa puerta, carajo muchachos malcriados…Voy por las llaves…


- Que extraño, se supone que debería estar gritando como en la película que vi, mejor subámonos los pantalones, que la Candysita ya fue por las llaves…


Una hora después, estaban degustando gustosos de la merienda… Un acto de violación tan sublime y tan único, del cual el niño Ismael no tendría conciencia, hasta la edad en la que supuestamente perdió su castidad,… Ya que mientras arremetía ferozmente contra aquella puta, tal cual le habían instruido sus amigos, se acordó de aquella vez en que su prima, le pedía que introdujera su pene de niño con tal inocencia en su vagina dulce y delicada, un acto tan genuino y angelical, tan solo comparable con la ambrosia misma.


Mientras continuaba con su faena destructora, sintiendo como con cada movimiento, los recuerdos de su infancia se vislumbraban tras la neblina de los años que no pasan en vano, alcanzó a divisar el rostro de aquella puta, para sorpresa de él, la segunda violación, se entreveían al unísono de cada arremetida de su escroto y testículo contra aquella vagina mal depilada, la cara de desinterés de la puta aquella, le hizo recordar a Dalila, una manaba increíblemente atractiva, pero que pecaba de sucia, podía pasar semanas enteras sin haber conocido al jabón, la primera doméstica, de las tantas que pasaron por su casa, de la que tenga memoria.


Una vez que la mamá de Ismael partía al trabajo, ella procedía al baño diario del niño Ismael, pero era un baño único y extraordinario, ya que una vez finalizado el mismo, Dalila masturbaba delicadamente al niño, lo cual provocaba un efecto somnífero instantáneo; así Ismael dormía plácidamente luego de su baño y a su vez, Dalila podía pasar tiempo con su enamorado, 2 hora de fantasía, tanto para Dalila, como para Ismael…


Una vez terminada la faena con aquella puta, al pagarle por sus servicios y al observar como la puta se lavaba sus fluidos corporales, con una tina en mitada de aquella pútrida habitación, tuve por un instante la última visión, que me recordaba que para aquel momento, no había sido ya nada casto… La Candy, la empleada de mis primos, aquella que a la dulce edad de los 3 años, gritaba afuera de la habitación, mientras mi prima tomaba mi pene infantil y se lo introducía sin los resultados que esperaba, fue la tercera y última mujer por la que fui violado en esta vida…


La Candy, se alejó por varios años y cuando yo ya bordeaba los 15 años, regreso por cosas del destino, ya que mi tía no había encontrado nunca una empleada tan querendona y bien llevada.


Es así que en una de las reuniones familiares, como ya es típico a esa edad en mi lindo Ecuador, se escucho entre los invitados:



- Denle un trago a Ismael, es mejor que aprenda en la casa y no con los amigotes… Lo mismo ocurrió con el resto de primos de mi edad, las domésticas y empleadas, habían armado su fiesta a parte, con la diferencia de que en la fiesta de los dueños de casa se celebraba con whisky y las empleadas lo hacían con Trópico Seco, aunque el Seco luego de unos instantes termino en Sexo, ya que una vez, estuve bien borracho, mi padre en compañía de la Candy, me llevaron a rastras hasta mi cuarto, como me encontraba en plena vomitadera, mi padre encargó mi cuidado a la Candy, la misma que ni tonta ni perezosa y bajo los efectos del licor bendito, aprovechó la oportunidad que se le presentó, de aquella bendita sesión, tengo tan solo un par de recuerdos, pero que recuerdos, nunca podré olvidarme de las 3 veces en las que fui violado, por una mestiza con aires de blanca, una chola y una negra lujurienta.


Muchos años después, supe que la Candy falleció en su natal Esmeraldas, fruto de los golpes de su esposo, luego de que había arribado a su hogar con tremenda borrachera y al no recibir el servicio sexual requerido, ya que:


- Eres mi mujer y me tienes que servir…

Procedió a asestar sendos golpes con la llave Stilson, que ella le había obsequiado tan solo hace 2 días, por su cumpleaños, para que él pudiera llevar a cabo sus labores de plomero…


Es así como yo, el Niño Ismael transcurrió su infancia, llena de todo lo que un niñito de mami y papi puede desear tener, una familia tierna y entrañable, pero sobre todo…SEXO.

PAYASO DE CIRCO

Salgo muy apurado de mi casa, me tiemblan las manos más de lo normal, las tengo muy adormecidas. El día empieza con una espectacular lluvia, de esas que tanto me gustan, de esas que la gente normal, esquivan con sus paraguas.


Me dirijo rápidamente a la casa de mis tías, mis ángeles guardianes, a pedir algo de dinero, ya que me he gastado el dinero que mi mamá me ha dado para toda la semana, en trago. Luego de una pequeña conversación, consigo fácilmente lo que voy a buscar, me duele algo la cabeza y el estómago, siento la presencia de mi hígado, rogándome a gritos que ya no beba más por favor, desde el interior de sus entrañas, nace algo inaudito, algo que se viene cosiendo desde el día de ayer, en mis entrañas mismas, sale de mi una carcajada escalofriante, yo solo río, mi sonrisa chueca es hermosa.

Tomo el primer bus, procuro ir al fondo, así nadie me molesta y mi olor a cantina no perturbará a nadie. En el maldito y viejo bus, observo a la misma gente de siempre, la gente de mi barrio, gente trabajadora, pero para variar, ni una sola mujer BBB (buena, bonita y barata), ya estoy acostumbrado; en mi barrio no hay mujeres de esas, solo despojos.

– Ni modo, digo para mis adentros, procuro concentrarme lo menos posible; así no me duele tanto la cabeza, voy tarareando un vallenato cortavenas que gentilmente el señor conductor a puesto para deleite de los sufridores y a su vez, trato de recordar y mas RECUERDOS vienen a mi mente, una y otra vez se repite en mi cabeza aquella imagen:

- Ahora que te conozco, espero que por lo menos, el día de mañana, me saludes y no te hagas el loco…- Cálmate. Por favor, cálmate.

Hermosa mujer, en verdad que se veía como un ángel, su nombre no debería ser Pamela, su nombre debía ser Abadón, Mi ángel de la Muerte… de todas formas, no debía hacerme ilusiones… Una mujer así, nunca podrá ser para ti, conténtate con que te vuelva a dirigir la palabra el día de hoy, no eres digno, ni siquiera de un escupitajo por parte de ella.

Llego al trasbordo, tengo que correr, me da nauseas, me paro en la esquina, vomito un poco; sale el desayuno, me alivia un poco aunque me queda un dolor a nivel de la faringe, muy agudo, subo al segundo bus y duermo…


Despierto, “la azafata del bus” (cobradora, que no tiene ninguna otra función, a parte de la de satisfacer sexualmente al chofer), me pide el pasaje, le doy un billete de cinco, me dice que no tiene cambio, que por qué no traigo sueltos, se va puteando para sus adentros, me río; soy el dueño del mundo, me sale gratis el viajecito.

Al llegar a la Universidad me toca correr, llevo 20 minutos de retraso, RECUERDOS mientras troto: Pamela, hermoso nombre, que hago si me la encuentro, me pongo nervioso, llego al corredor, de uno de los baños, sale el Ricardo y me saluda:

- Que más, Ismael. ¿Que tal el chuchaqui?.

- Todo bien, mi mamá me hizo el mismo drama de siempre.

- La mía me oculto el celular, para ver si así escarmiento, JAJAJA

- JAJAJA…

Risas fingidas, de compromiso con este imbécil, miro de reojo, veo que se asoma ella, me pongo nervioso, no se que hacer. Por suerte, esta ya en clases y el profesor les está llevando a otro lado, lejos de mí, así que consigo, por el momento, pasar desapercibido.

Me dirijo a mi curso, las clases ya han empezado, me acomodo y divago por 2 horas…

Al fin se termina el martirio y salgo muy apurado tratando de evitarla, de repente; en esas típicas situaciones en las que no quieres encontrarte con alguien y de hacerlo te esconderías, sale de la nada ella; no me da oportunidad de escapar, así que a pesar de que me estoy meando de a poco los pantalones, me acerco a saludarle:

- Hola, ¿ Cómo estas?...

Me mira con una cara de indignación y susto a la vez.

- Ehhh, hola que tal, estoy bien, más bien tú, ¿que tal estas?, ya que bebiste muchísimo ayer. Mira, me encargaste tu cuchillo, acto seguido toma su maleta, la abre y saca el arma mata palomas, me imagino una escena en que ella me apuñala diciéndome que soy la peor basura del mundo, eso dura a penas 3 segundos y silencio, ese silencio en el que uno se queda boquiabierto, sin nada más que decir:

- Ahh, muchas gracias, ¿Por si acaso no sabes el paradero de mi lavacara?

- La verdad no lo sé, la llevabas cuando te subiste al taxi.

¿Taxi?, digo para mis adentros:

- Cierto, bueno ya voy a averiguar con alguien más, Cuídate.

Quiero salir corriendo de ahí, y me alejo lo más pronto posible, no hay sonrisa en mi rostro, siento que la embarré, algo debí haber hecho, algo…

Curvo en el pasillo, una vez más, de la nada, sale el Tato:

- Marica feo, otra vez te tuve que cargar, estás loco.

- Que mas da…¿Sabes dónde esta mi lavacara, me encontré con la Pame, parecía cabreada?....

- Como no va a estar cabreada, si trataste de besarle. ¿Qué, no te acuerdas?

Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha, Chucha… es lo único que me puede venir a la mente luego de la noticia.

En ese momento me enteré, de cada detalle de lo acontecido el día de ayer, de cómo nos bebimos cuatro botellas del fuertecito, de cómo el Ricardo se cabreo con el dueño de la tienda, porque ya no nos quería vender más, de cómo nos fuimos a otro lugar a seguir bebiendo, de cómo cogimos el bus a las 8 de la noche, pero aún no viene lo peor.

Para estos momentos, muchos de los más chismosos y pendejos seres humanos que he tenido la desdicha de conocer, se habían acercado a escuchar la historia, ya que el careverga del Tato, es un payaso de circo que vive de los aplausos de los espectadores, así que empezó a hablar en voz alta, y contó a su selecta audiencia como yo, al ir en el bus a lado de la Pame, lo llamé al Tato a gritos, para decirle que me meaba, así que el siendo el “buen amigo” que dice ser, procedió a abrir la última ventana del bus, para que a continuación, de manera rápida y nada pensante, levantarme y acto seguido, orinar por dicha ventana, mostrando a todo el bus la manera en que uno se deshace de una necesidad, y no contento con eso dirigirme una vez más donde la Pame y simplemente quedarle viendo y decirle:

- Chucha, quiero muchar, quiero mucharte…Repetidas veces, mientras el resto de animales se burlaban de la orina que había quedado en mi pantalón, yo seguí dale y dale con la cantaleta, mientras tanto, el Gabriel intentaba mandarle mano a la Pamela (acto que posteriormente lo negó, como siempre lo hace).

La gente a mi alrededor ríe, ahora yo soy el payaso de circo, no ha sido el Tato, el solo era el presentador del acto, pero la verdad es que empiezo a reír yo también, el Tato y el marica del Armendáriz (el hombre más chismoso que he conocido), se sorprenden, les asusta mi actitud. Ellos esperaban que yo me pusiera a rogarles que no contaran, pues se han llevado una sorpresa. Yo sigo sonriendo, y mi risa se vuelve cada vez más macabra.

Se acaba el día, por fin puedo regresar a mi casa, sigo riendo, pero para mis adentros, lloro, porque se que la Pame nunca más querrá saber de mí, porque se que la he perdido sin ni siquiera tenerla. Espero el bus, y una vez más, de la nada, se asoma ella, viene con alguien, la verdad no me fijo mucho con quien viene (aunque debí hacerlo), me hago el loco, se suben al bus que yo también debía coger, pero espero…. Al siguiente.

Duermo los 2 trayectos, llegó a mi casa, tengo ahora si que hacer los deberes, saco un cuaderno, las cosas están a punto de cambiar, la fortuna al fin me sonríe, por primera vez, luego de tanto tiempo, es un mensaje escrito en la mitad del cuaderno, de la Pame, que lo debió escribir durante el trayecto de la noche anterior, sin que yo me diera cuenta (de lo borracho que estaba claro esta):

YO NO BESO A BORRACHOS, SI ALGO ME TIENES QUE DECIR, BUSCAME, CARAJO….


A continuación estaba anotado su número de teléfono y firmaba con su nombre. Vuelvo a sonreír macabramente, pero no me dura ni 5 segundos, ya que pienso que todo esta perdido, así que decido llamarle, para decirle que me disculpe, que yo no soy así, que no se que me paso (no sería la primera vez), así que procedo a hacerlo, estoy muy nervioso, espero con impaciencia su respuesta, un minuto más tarde, SONRÍO MALEVOLAMENTE.


*Muchar: Besar

RECUERDOS...

La gente que esta al frente mío se tambalea en una lucha estúpida, mi cerebro esta sacudido, las luces se apagan, bajan su intensidad, la música chupable desaparece en mis entrañas, estoy a segundos de desaparecer del planeta, de teletransportarme, aún estoy en una cantina… de repente… cierro los ojos y empieza mi viaje…Una luz enceguedora y dejo de respirar por un instante, tan solo un instante, una vez más lo consigo…


5 y 30 de la mañana… el maldito despertador suena… se clava en mi cabeza con cada uno de sus pitidos….Me mata…ahora parece que martillan… el dolor… el dolor… el malestar, todos están confabulados en contra mía.

Recuerdos, recuerdos vienen a mi cabeza… es la enésima borrachera de mi vida… y solo tengo veinte y tantos años, soy un bebé que huye de sus problemas y de su vida. Bebiendo, haciéndose trapo de lo ebrio que puede llegar a estar. Es una época en la que me IMPORTA poco o nada si muero o vivo, TOMEMOS Y DISFRUTEMOS QUE MAÑANA MORIREMOS…los estragos de la resaca son muy violentos en mi débil organismo, a pesar del intenso dolor abdominal, de la insoportable jaqueca, del sabor a vómito en mi garganta: SONRÍO… en mi cama, me río, porque se que no puedo morir por más que lo intente. SOY INMORTAL.


Sonrío, me parece gracioso la relación de la palabra bebé y bebe, creo que los alcohólicos nos resistimos a aceptar esa triste realidad, estamos en la vida ya por nuestra cuenta, somos “adultos” con miedo, nos resistimos a aceptar que ya no tendremos más el cuidado y el afecto de cuando éramos bebés. Nuestra lucha, nuestro rechazo, ES SOLO UNA DE LAS TANTAS MANERAS de cómo se rechaza a la realidad, que es hiriente, así como la bulímica lo hace vomitando , el drogadicto volando, el obeso comiendo, nosotros lo hacemos BEBIENDO.


Recuerdos, recuerdos, de una victoria, tan mal andas, que celebras victorias ajenas, tratas de hacerla tuya, para alejarte un poquito más. Victoria, todo el mundo la quiere, pocos la obtienen, y otros somos sanguijuelas, nos contentamos con las sobras que dejan los que si la pueden tener, y bebemos en nombre de ella… No importaba si era gente conocida o no… lo importante era celebrarla.


Tengo tanto miedo, que entré a estudiar lo que contenta a muchos, menos a mí, lo novedoso, lo radical, lo único, una de esas carrera nuevas, que solo gente “pensante” puede seguir…cada vez que me preguntan… - ¿Y tu que sigues?, digo: - Ah, no lo entenderías pero con todo…Y todo el mundo se queda con cara de idiota y se dicen para sus adentros, este tipo debe de ser un genio… y en cambio, me digo a mi mismo: - Que carrera más mediocre, no haré nada con ella, solo sorprender a algunos cojudos como este que tengo al frente.


Tengo tanto miedo, que cuando llego a la Universidad, solo deseo burlarme de todos los imbéciles que estamos allí (me incluyo), que queremos “salvar al mundo de las caries”. Pero tengo tanto miedo, que me aferro a eso, no huyo, me quedó, con la sonrisa torcida que tengo, soy un maricón, no huyo, me aferro a esa mierda, espero…a ver que pasa…al menos con los estudios, tengo algo asegurado, un título, una profesión, un trabajo, casa, mujer, hijos, pañales, excrementos… aun sigo desaparecido…RECUERDOS…


La primera victoria la primera, claro que yo no participé en ella, hace tiempo que no hago deporte, solo bebo, esa es mi selección.


“Mis amigos”, mis queridos amigos, que tanta verga me valen, me dicen:


-Vamos pana, vamos a beber, pienso para mis adentros, es martes, pero eso que importa.


Recuerdos… me duele el estomago, me duele muchísimo… hago un esfuerzo… me levanto… vomito bilís y un poco de sangre… ya se ha vuelto costumbre… tenemos un club… con mis verdaderos amigos…esos que si aprecio, esos locos dementes, mis amigos de verdad…un conjunto de gente enferma, trotamundos, aprovechadores de la generosidad de sus padres. Si no haz vomitado sangre o bilis no eres un buen amigo nuestro.


Me siento pésimo, RECUERDOS… Sobre el vomitado, hago mis necesidades, abro la duchas… me siento aún ebrio, apesto, el agua caliente, remoja mi cabello y poco a poco se disuelve en el ambiente el olor a tabaco, me refriego… y pienso y RECUERDO.


“Mi pana” Gabriel, me dice : - Vamos a festejar. Yo solo asiento con la cabeza, el me dice: - Mira, que nos vamos con esas manes, señala a un parcito que están detrás de él y con el Tato, creo que también va el Ricardo.


Llegamos a Santa Teresa, para la mayoría una tienda, simple y común, para los ELEGIDOS COMO YO, el segundo hogar, caído del cielo, el paraíso de los borrachos, nos toca salir soplados, ya que Doña Laurita no esta, solo el pendejo del esposo, que me tiene pica, solo por haber vomitado fuera del inodoro, el viernes pasado.


- Y ahora que hacemos…. Ya sé, vámonos a una tienda que queda acá no más…Cerca del desvío.


Caminamos, mientras el Tato me reclama, intentando hacerme acuerdo de mi última chuma, en la que según cuenta me he portado muy mal con unas manes; yo sigo mi camino sin decir ni una palabra, solo pienso en que todos son unos idiotas, que podría estar haciendo algo más productivo, en lugar de estar con todos estos perdedores. Pero que más productivo que beber, o acaso en mi círculo social existe alguna actividad en la que no impliquen alcohol.


Llegamos por fin a la tiendita, pedimos 12 cervezas, para comenzar bien, hay gente que nunca había visto antes, pero que también pierden el tiempo como yo, el Tato le jode al Quique Reinoso, con su amor eterno, que se deje de huevadas, que la man lo usa, que es un pendejo por eso, él en cambio, me reclama a mí, me dice que la competencia, que bla bla….yo me río, alguna vez ella también me gustó , pero ahora, le recalco que me di cuenta que ella es la típica cojuda de siempre…aniñadita de mierda… claro que eso no fue lo que precisamente le dije, pero le di a entender, porque de haber sido así él me hubiera roto la trompa a puñete limpio…


Volteo a ver, converso con el resto. Pienso y analizó a cada personaje presente:


El Tato, esta medio loco, es una buena persona, “alcoholico in extremis”, me ha acolitado un par de veces, recuerdo que en una chuma me llevó a conocer a sus amigos, un grupo bien parecido a mis amigos de verdad, pero más cabreados y dispuestos a destrozar todo. Mandaban a la mierda a las mujeres, con una jerga de mendigos muy fluida y elocuente, nunca más los volví a ver.


El Tato no coge bus, prefiere caminar, no importa la hora ni el lugar, el camina, siempre he pensado en porqué lo hace, me imagino que así tiene tiempo para pensar, en sus cosas y asuntos. Me ha cargado algunas veces, y no le ha importado aquello.


El Gabriel, es también una buena persona, pero es un lame culos, solo juega a su conveniencia y es tu “amigo” cuando necesita un favor o un deber. Repite una y otra vez las materias más fáciles que se ha jalado debido a que no usa ni una pizca de su cerebro. Se cree muy pilas, porque puede conseguir los deberes o pruebas de anteriores alumnos y joderles a los profesores.


No se mucho sobre el Quique Reinoso, solo sé que esta enamorado de una man que no le para mucha bola y que el sufre por ella, del Ricardo tampoco se nada, de su enamorada, peor y de la chica rubia, cabello corto, piel blanquecina y lentes aún menos, aunque se ve muy simpática.


Una biela, dos bielas, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho…. Llega un amigo del Ricardo, se nota que tiene interés en la chica rubia, les molestan, ella solo se ríe. Me cabreo, digo para mis adentros: Otra zorra más a mi lista. Odio a las mujeres, algo grave debió haber ocurrido para que así sea. Yo ya sé lo que aconteció.


Nueve, diez, once y doce….que rico…sabrosa chuma…. Otra vez a las puertas de ella..un deleite para mí. El Ricardo se para y grita: - Están invitados a mi boda. Todo el mundo ríe. Yo conversó con el amigo del Ricardo, le pregunto que es lo que se trae con la chica rubia:


- Con la Pamela…. Me dice. – Nada serio, solo hemos vacilado un par de veces.


Pamela. Al fin se su nombre. Todas se llaman Pamela digo a mi interior. Dejo de conversar con este imbécil, obtuve de él lo que quería, lo usé para mi beneficio, ya no me hace más falta. Me acerco donde ella:


- Quieres una biela, le digo, estoy nervioso, pero ya no tanto, porque medio ebrio, ya tengo algo de valor, me la acepta. Converso. Ya vamos 2 jabas, hago una llamada, pido que me den haciendo el deber para el día de mañana, regreso y grito en medio de la tienda:


- Esto esta muy hablado, algo mas fuertecito a de ser. Las sonrisas se hacen presentes una vez más, en los rostros de todos. Soy aceptado por aclamación popular, con el alcohol, me vuelvo un DIOS, indestructible, único, estoy en mi medio natural, no sirvo para nada más.


Recuerdos…. Salgo de la ducha… Me siento en un filo de la baldosa, la cabeza aún me da vueltas, miro el techo, no le encuentro sentido a lo que hago… Miro el foco, me lastima, inmediatamente dirijo mi mirada al suelo, mucha ropa tirada y mi cuerpo desnudo, acto seguido, mi sistema nervioso, un poco estimulado gracias al duchazo, me permite percibir un dolor, volteo a ver y contemplo mi rodilla, pequeñas marcas de algún raspón, de seguro me caí ebrio una vez más, un dolor más, me he quemado un dedo con el cigarrillo, un dolor más, una vez más se hace presente el vómito. Me pongo la ropa, hago un intento al peinarme y ponerme decente, me acuesto, todo gira, todo gira, en mi habitación, todo gira. Intento recordar como carajos llegué a la casa, la última imagen que tengo es de la chica rubia, pidiéndome que me calmara, pero con unas palabras muy tiernas, que bonita mirada… De repente, se abre violentamente la puerta, es mi madre, esta llorando y se acerca rápidamente mi lado:


- Como es posible….. Otra vez ebrio, vas a destrozarte la vida, tienes que cambiar, te vas a morir, me haces sufrir…… En medio de su llanto y sollozos, más RECUERDOS.


Recuerdos…. La conversación avanza… bebo como loco. Aún trato de conservarme conciente. Lo logro con mucho esfuerzo. Una de mis últimas imágenes, antes de morirme, ella me dice: - Ahora que te conozco, espero que el día de mañana, me saludes y no te hagas el loco, mientras me apunta con el cuchillo que había llevado para matar a unas palomas, para los “estudios de alto nivel científico” que llevamos a cabo en nuestra universidad, se lo encargué, no quería matarme ese día, luego de conocer a ese ángel.


- La lavacara, esta a su disposición muchachos, unas horas antes estaba llena de sangre de paloma, ahora de vomitado de unos perdedores.


Y a la final, consigo una vez más, lo que siempre busco en cada borrachera: MORIR.. Pienso que la muerte es así. Los que han sido operados alguna vez han tenido el privilegio de morirse. Es igual con la borrachera, la anestesia te hace desaparecer, el trago también lo hace. Dejas de existir. No recuerdas nada de lo acontecido en esos momentos. Por unos segundos tocas el cielo. Solo tienes imágenes de esos momentos. Veo a todos ebrios sobre la mesa, y me veo abrazado de la chica rubia, ella me repite al oído: - Cálmate. Por favor, cálmate…

Para acto seguido, como acto de magia, aparecer en mi cama, con el maldito despertador sonando, vuelvo a la vida…

ADVERTENCIA

Este libro es un purgante... DE MI PASADO, PRESENTE Y FUTURO


Todo lo aquí narrado es pura fantasía, aunque también podría ser real, a la final de cuentas, esta escrito en función de mi maldita conveniencia...


Y ES QUE A LA FINAL, soy un mentiroso compulsivo con ánimos de llamar la atención...


LIBRO ESCRITO A LA MALDITA SEA... CON LENGUAJE SOEZ Y PUERIL, JERGA DE MENDIGOS Y TOTAL IRRESPETO AL PRÓJIMO...



BIENVENIDOS...